Gracias por estar ahí…

Hace pocos meses empecé este blog llena de ilusión. Lo hice por varias razones, entre ellas, llevar un diario de mi proceso de embarazo y maternidad, poder ayudar a otra gente en mi misma situación, compartir vivencias… Pero sobretodo, lo hice para, estar en contacto con otros blogs y así poder aprender muchísimo de vosotras.

Como ya sabéis, este proceso lo he parado a causa de mi fatídico aborto espontáneo, pero os cuento todo esto, porque lo que no me podía imaginar, al empezar el blog, es que me iba a sentir parte de una comunidad, y mucho menos, en tan corto espacio de tiempo.

Que gente que no me conocíais de nada, ibais a estar dándome ánimos y preocupándoos por mí. Que iba recibir tantos comentarios y mensajes privados llenos de apoyo. Que me ibais a contar historias personales que me demuestran, que aunque ahora lo vea todo negro, SE PUEDE.

Quiero reconoceros lo gratamente comprendida y apoyada que me he sentido, gracias a vuestras palabras al otro lado del teclado. No teníais por qué hacerlo, y no habéis dudado en dedicar un poco de vuestro tiempo para mí. Incluso muchas de vosotras, habéis ahondado en sentimientos que ya no queríais recordar, para consolarme y alentarme. Gracias de corazón.

En cuanto a mí, estoy físicamente bastante recuperada. Emocionalmente es otro tema. Hay altos y bajos, como es normal. Pero doy gracias a que tengo una pareja increíble, que me cuida muchísimo, y se preocupa por mí al máximo, y eso, claro está, lo hace todo más llevadero.

Esta vez no he contestado los mensajes uno por uno, en parte por falta de fuerzas, pero sobretodo, porque os quiero decir lo mismo a todas:

Gracias, GRACIAS, gracias!

 

El embarazo no ha seguido adelante.

A pesar de no tener ningunas ganas de postear esta noticia, me siento en la obligación de hacerlo, porque sé que estáis ahí, porque me habéis seguido, apoyado y animado, y no os merecéis que me marche a la francesa.

Hace varios días fuimos a hacernos una eco. Como siempre desde que tuvimos el positivo, estábamos muy ilusionados, pero todo se vino abajo cuando la ginecóloga, con el mismo tono coloquial que tiene alguien que anuncia la hora, dijo “El embarazo no ha seguido adelante”.

Fuimos incapaces de creérnoslo a la primera, no podíamos procesar la noticia, era como si no hubiésemos escuchado bien esa maldita frase, (además de que yo me encontraba perfectamente!). Hasta que ella misma prosiguió “No hay latido, ha debido pararse en la semana 8 ó 9…”

Entonces, llegó el estado de shock del que hemos tardado unos días en salir, y lo demás, ya os lo podéis imaginar…

No quiero ensañarme más, solo deciros que a pesar de que lo médicos nos han dicho que es algo normal, que sucede a menudo, que no tiene por qué volver a pasar, y que podemos volver a intentarlo, a nosotros se nos ha parado el mundo. Sé que lo superaremos, como siempre, pero ahora mismo estamos muy tristes.

No creo que siga con el blog. O sí. Ya lo decidiré. De momento quiero despedirme. Y deciros a las que estáis embarazadas, o lo estáis intentando, que no os amargue mi experiencia, me ha tocado a mí, pero los abortos espontáneos, son un tanto por ciento bastante pequeño comparándolos con la mayoría de los embarazos felices. Y a todos los demás que me leéis, daros las gracias por el camino compartido y desearos mucha suerte.